Entrevista a Antidiskriminierungs AG: Abortando a la serpiente

IGNACIO PATO para LIdG

Cualquiera que haya ido a un campo de fútbol sabe que tras la masa y el anonimato se desatan los más cobardes y bajos instintos de ciertos seres humanos a los que, por el mero hecho de haber comprado la entrada o el abono se les suele equiparar al aficionado medio. La sensación de impunidad, el odio a lo diferente y jactarse de la propia valentía son quizá los mayores motores que mueven a un individuo a mostrar en un estadio de fútbol comportamientos reprimidos en su vida cotidiana. El diagnóstico, no obstante, sería incompleto si obviásemos que la espiral del silencio juega un papel boomerang en el fútbol. En el fondo o curva de un estadio, un individuo puede sentirse parte de algo mayor que el, arropado y con algo parecido a una ola que te eleva en mitad del mar a mayores alturas. Este es uno de los rasgos claves que tratan de completar la respuesta a ese por qué un estadio de fútbol se convierte muchas veces en eco de gritos, cánticos, pancartas y en general comportamientos ofensivos contra todo aquello percibido como diferente a lo que estas estrechas mentes considerarían como “normal” (un concepto de normal efectivamente impuesto por la ideología dominante).

Cuando hace tres temporadas, los hinchas del Werder Bremen ayudaron a desalojar del estadio de Bochum a varias personas que se disponían a desplegar símbolos nazis, sabían que estaban en el camino correcto. A menudo, en la lucha contra la extrema derecha en los campos de fútbol se ha obviado el segundo factor, haciendo sólo hincapié en el primero de ellos, mencionado en líneas anteriores. Este segundo factor simboliza el oxígeno que estos comportamientos respiran para poder sobrevivir: la tolerancia que reciben por parte del resto de hinchas presentes en el estadio. En Bremen se constituyó el grupo Antidiskriminierungs AG, aficionados que luchan día a dia para que ni su estadio, el frío Weserstadion, ni los partidos como visitante, se conviertan en demostraciones de añoranza de una Alemania imperial o en un bochornoso espectáculo de insultos a ciertos jugadores en función de su raza. Para un equipo acostumbrado a un cierto éxito (su última Bundesliga data de 2004), pasear por Europa y acoger en la norteña ciudad a un número importante de clubes europeos, la cuestión del respeto no es sólo algo que atañe al deber local. Thomas Hafke, miembro de Antidiskriminierungs AG, nos responde a algunas preguntas sobre este fenómeno tan poco frecuente como envidiable en el Estado español.

I.P.: Cuéntame cómo surgió el grupo.

T.H.: Fue en 2007, tras un ataque nazi a un grupo de aficionados antirracistas del Werder en uno de los locales de la curva este del Weserstadion (OstKurvenSaal). Llegaron por la noche, mientras había una fiesta de este grupo e hirieron y amenazaron a unas cuantas personas. Junto a estos aficionados decidimos construir un grupo de trabajo contra el extremismo de derecha y contra actitudes discriminatorias como el racismo, el sexismo, la homofobia o el antisemitismo.

I.P.: ¿Tiene el club una tradición vinculada al respeto o, por el contrario, en parte el grupo nace para contrarrestar a una mayoría discriminatoria?

T.H.: El Werder Bremen tiene una tradición respetuosa. Tiene un código contra la discriminación, por ejemplo. La mayoría de sus hinchas son respetuosos, pero hay una fuerte minoría de violentos y extremistas de derecha. El problema es que en el pasado algunos aficionados les aceptaban en tanto que eran también hinchas del equipo. La discriminación contra las mujeres o contra los homosexuales está, por el contrario, más extendida en el fútbol.

I.P.: ¿Cuál dirías que es el mayor problema en este sentido en los estadios alemanes?

T.H.: Creo que serían la homofobia y el sexismo. Pero en según qué estadios hay también bastantes grupos antisemitas y racistas peligrosos.

I.P.: ¿Hay ciertos requisitos para quien quiera unirse a vuestro grupo?

T.H.: Todo el mundo es bienvenido, debe sólo haber interés en trabajar con nosotros contra la discriminación. También, el dinero es necesario para financiar nuestras campañas y acciones.

I.P.: ¿Habéis tenido más problemas con seguidores nazis del Werder?

T.H.: Por el momento están tranquilos, pero debemos seguir vigilándoles.

I.P.: ¿Crees que la mayoría de hinchas medios del Werder apoyan la idea de un equipo antifascista?

T.H.: Creo que la mayoría apoyan que se luche contra la discriminación. La palabra “antifascista” es una palabra ocupada por la izquierda en Alemania.

I.P.: Cuando fui a vuestro local, vi un par de chicos pintando un mural con los colores del Werder. ¿Qué otras cosas soléis hacer?

T.H.: Hacemos trabajo social con jóvenes hinchas del equipo.

I.P.: ¿Salís con el equipo cuando juega fuera?

T.H.: Sí, salimos, pero no te podría decir cuál es el estadio más peligroso.

I.P.: Tenéis una oficina en el mismo estadio. ¿Cuál es vuestra relación con el club?

T.H.: El Werder protege nuestras actividades y hay algunos miembros del club involucrados en ellas.

I.P.: Hablemos de fútbol. ¿Cuál es tu momento más memorable y el más triste con el Werder?

T.H.: El más memorable fue un partido contra el RSC Anderlecht en el Weserstadion, en 1993. Hacía mucho frío y llovía, llovía sobre nuestras cabezas todo el partido porque entonces no había tejado sobre las gradas del este. Mucha gente abandonó el estadio después de un 0-3 en el minuto 66. Pero los fans de la curva este siguieron cantando y animando al equipo. Finalmente, el Werder dio la vuelta al resultado y ganó 5-3. El más triste fue nuestra primera final de la Copa alemana contra el Borussia Dortmund en Berlín, en 1989. Todo el mundo estaba muy emocionado con este partido, pero los hinchas del Dortmund impusieron su atmósfera y perdimos.

I.P.: ¿El mejor jugador del Werder que has visto?

T.H.: Johan Micoud.

I.P.: ¿Algún jugador apoya vuestras acciones?. ¿Cuáles han sido los más comprometidos?

T.H.: El equipo nos apoya. Creo que serían Marco Bode y Frank Baumann.

I.P.: ¿Con qué otros grupos tenéis conexiones?

T.H.: Tenemos amistad con South Winners de Marsella, que son antifascistas y antirracistas. También con la gente del Hapoel Katamon israelí. Aunque ellos no trabajan específicamente contra el sexismo o la homofobia.

I.P.: ¿Has estado en algún partido en España?

T.H.: No, nunca.

I.P.: Cuéntame más sobre ese encuentro que haréis con la gente del Marsella y del Hapoel Katamon.

T.H.: Este encuentro internacional de hinchas en abril es algo especial. Vamos a hacer de anfitriones de jóvenes grupos de hinchas de Israel (Hapoel Katamon), Palestina (FC Javel al Mukaber) y Francia (Marsella) que trabajan para erradicar la discriminación en el fútbol. El año que viene uno de estos grupos ha de invitarnos a nosotros.

I.P.: Además del fútbol, ¿vuestro grupo hace alguna labor en pro de la comunidad en Bremen?

T.H.: Apoyamos actividades extrafutbolísticas como la noche de la juventud que organiza el ayuntamiento de la ciudad, hacemos actividades con colectivos como el romaní o damos entradas gratis a refugiados para que puedan ver un partido del Werder Bremen.

5 Responses to Entrevista a Antidiskriminierungs AG: Abortando a la serpiente

  1. Iñigo A.R. says:

    Esta vez como el artículo no es mío empiezo comentando yo, y es que me parece una iniciativa muy interesante. Sobretodo porque trata un tema que siempre se omite en el fútbol, el mayor tabú que existe en este deporte: La homofobia. También es curioso lo de la judeofobia, que en España apenas existe, pero en otros países como en Alemania aún continúa.

    Y siguiendo con el tema, en el Panenka de este mes hay una entrevista a un exfutbolista alemán de 2ª reconvertido a actor porno gay, casi nada.

    Enhorabuena a Nacho por la entrevista, y eso que el entrevistado no da mucho juego con respuestas tan poco desarrolladas, pero se entiende perfectamente la iniciativa de Antidisfrikiminierungs AG, lo novedosa que es y el mérito que tiene.

  2. D. Teriyaki says:

    Yo tengo dos momentos especialmente deleznables grabados en mi mente futbolística. El primero fue la vez que vi pitar a una mujer en tercera división al equipo de mi pueblo y la inquina con la que se dirigían e insultaban a esta mujer. Y la segunda, las críticas a Neuer cuando dió a conocer que era homosexual. Asco es quedarse corto para lo que sentí en esos momentos y antes supuestamente personas amantes del fútbol.
    Hay que erradicar estos comportamientos de energúmenos en el deporte que amamos.

    Por cierto genial blog, no lo conocía.

    • Gracias! Creo que a todos los que vamos al fútbol nos han tocado escenas parecidas, por desgracia en un campo se refleja lo que hay en la sociedad, y a veces desatado por aquello de la inmunidad que da la masa. ¿Neuer reconoció su homosexualidad? Yo creo que son más rumores, ¿No?

  3. Hang the DJ says:

    Llegará el día en que desde una grada no se le pueda llamar ‘maricón’ o ‘gordo de mierda’ al rival de turno. Desde luego mi forma de vivir el fútbol está en las antípodas de la de estos tíos, y no me considero un nazi, ni un homófobo ni ninguna gilipollez de esas, aunque por lo visto sí debo serlo.

    • Hombre tampoco es eso. Yo por ejemplo no soy homófobo, y en algún momento en la grada he podido tener un comportamiento homófobo sin quererlo o sin pararme a pensarlo, como lo de gritar maricón que tú dices. Hace años insultar a alguien por el color de su piel, solamente “para descentrarle”, era lo más normal del mundo, y ya ves, y hoy para la mayoría es una barbaridad. Con esto es parecido, o lo será en un futuro creo yo.

      Un saludo!

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