[Sudáfrica2010] La maldición republicana

Calentando el… Paraguay – España (Cuartos de Final)
Fecha y hora: Sábado 3 de Julio, 20:30 horas (TeleCinco)
Protagonista: Selección de la República Española.

“Los italianos pierden las guerras como si fueran partidos de fútbol y los partidos de fútbol como si fuesen guerras.” Winston Churchill, político y militar inglés.

Salta al campo España con su capitán a la cabeza. Al llegar a mediocampo se sitúan allí esperando la salida de su rival. Al instante salta Italia al campo, se colocan en línea junto a la selección española, y realizan el saludo fascista a la grada. Allí está Benito Mussolini presidiendo el segundo Mundial de fútbol de la historia, primero en el que participa España.

Zamora y Combi.

Intercambio de banderines y sorteo de campo entre los dos capitanes, Ricardo Zamora y Giampero Combi, dos de los mejores porteros del mundo. En aquella época la selección española era considerada como una de las más potentes del momento, y a día de hoy es recordada como una de las mejores selecciones españolas de la historia.

En esta ocasión el once inicial lo forman Ricardo Zamora; Errasti, Quincoces; Cilaurren, Muguerza, Fede; Lafuente, Iraragorri, Lángara, Regueiro y Gorostiza.

Para completar la foto, la Italia fascista viste con su tradicional camiseta azul, pantalón blanco y medias azules. Por su parte España lo hace con camiseta roja, pantalón azul oscuro y medias también oscuras con tres franjas con los colores de la bandera nacional: rojo, amarillo y… morado. Y es que la primera vez que España disputó un Mundial lo hizo luciendo la bandera tricolor republicana ya que era la Selección de la República Española.

Estamos en los Cuartos de Final de Italia’34 y empieza en Florencia el partido considerado por muchos como una final anticipada. España se dedica a tocar y tocar intentando aprovechar la velocidad de Gorostiza y Lafuente. Los italianos también cuentan con una gran selección, un conjunto muy compacto formado por Vitorio Pozzo que basa su fútbol en el balón largo y en un juego muy muy duro. Además cuentan con la ayuda de hasta cuatro argentinos inscritos muy sospechosamente, e incluso un brasileño.

En el minuto ’30 el delantero vasco del Madrid C.F., Luis Regueiro, coloca el 0-1. La selección italiana sigue con su juego duro ante la permisividad del árbitro. Zamora no para de despejar los balones que cuelgan al área los italianos, y la delantera española va en busca del segundo tanto. Sin embargo cuanto está a punto de llegar el descanso, en uno de estos centros al área visitante, el delantero italiano Schiavo se olvida del balón y harto de las paradas de Zamora le sujeta para que así el ídolo Juventino, Giovanni Ferrari, remate a placer y logre el empate. El árbitro belga Louis Baert, pese a lo surrealista de la jugada, hizo la vista gorda como durante todo el partido.

La segunda parte siguió el mismo cauce. Zamora sigue saliendo valiente a los balones aéreos aprovechando su gran altura, salidas que aprovechan los italianos para propinarle varios golpes. Continúa el juego veloz español y las ocasiones. A díez minutos para el final Lafuente conecta un disparo que bate a Combi, poniendo el 1-2. Pero el colegiado Baert sigue sin estar por la labor, y anula un gol que parece claramente legal.

Finaliza el partido con un 1-1 injusto, sin embargo no cesan ahí las malas noticias para los españoles. Su parte de lesiones incluye a siete futbolistas, entre los que como era de esperar se encuentra Ricardo Zamora, a quien alguno de los muchos golpes que le propinaron le rompió dos costillas.

Ante el empate, se decide que al día siguiente se jugará un partido para dilucidar quien pasa a la semifinal.

En la Selección de la República Española solo pueden repetir cuatro jugadores, teniendo que entrar siete nuevos al once inicial debido a la violencia con que se emplearon los italianos. En esta ocasión la alineación de circunstancias la forman Nogués; Zabalo, Quincoces; Cilaurren, Muguerza, Lecue; Vantolrá, Regueiro, Campanal, Chacho y Bosch. Ante la baja de Zamora debuta Nogués, y el brazalete tricolor pasa a Jacinto Quincoces, quizás el mejor defensa del Mundo del momento.

Saltan los equipos al Estadio Giovanni Berta (actual Artemio Franchi), saludo fascista de los italianos e incluso de los árbitros a Benito Mussolini y comienza el partido. El guión es el mismo. España jugando un fútbol atractivo y saltando en cada regate para no ser cazados por las embestidas italianas, mientras que la azzurra cuelga continuamente balones al área de Nogués, que no para de llevarse golpes. Se muestra seguro el debutante, pero llega el primer susto cuando al salir a por un balón un italiano le golpea en la nariz, perdiendo éste su boina al estilo Zamora. Se recupera el portero español, pero poco después en el minuto 12 se produce otro centro al área. Entonces el delantero “italo”argentino Dimaría suelta un codazo al cuerpo de Nogués y le propina un empujón, momento aprovechando por la gran estrella transalpina Giuseppe Meazza para lograr el 1-0. Trifulca multitudinaria entre ambos equipos en la que se desata toda la rabia acumulada de la Selección Republicana.

1-0 Gol de Meazza

Los 78 minutos restantes fueron un continuo de ataques españoles saldados o bien con patadas obviadas por el árbitro suizo René Mercet o bien por pelotazos en largo de los italianos. Incluso cuando la escuadra republicana lograba sortear las patadas fascistas y anotar gol, ahí estaba el colegiado suizo para anularlo como le sucedió a Campanal en un gol claramente legal, o a Quincoces en otro más dudoso.

No había nada que hacer, el resultado del partido estaba escrito antes de jugarse, y España quedaba eliminada. El bagaje de esos Cuartos de Final fue un total de once jugadores lesionados y tres goles anulados, quedando claro en qué consistió la eliminatoria. De poco sirvió que posteriormente el árbitro suizo fuese inhabilitado de por vida por su bochornosa actuación. Comenzaba para España la maldición de Cuartos de Final, la maldición republicana.

En Semifinales la Italia Fascista eliminó a la Austria de Sindelar (años después ejecutado por negarse a jugar para los nazis), y en la final venció a Checoslovakia, completando de esta manera la farsa.

“Estoy comenzando a sentirme sumamente intranquilo al ver que se pide que los deportes sirvan para promover la política, el militarismo y el patriotismo extravagante”. James Michener, novelista y soldado estadounidense en la II Guerra Mundial.

Árbitros haciendo saludo fascista.

Fue un Mundial lleno de anécdotas y curiosidades: la bandera tricolor republicana como símbolo de la primera selección española mundialista, Ricardo Zamora convirtiéndose en el primer portero en detener un penalty en un Mundial, el inicio del estilo italiano de dureza y efectividad, el comienzo de la utilización del fútbol con fines políticos, propaganda y saludos fascistas por todos lados, la recepción de la Selección Española como héroes nacionales pese a la derrota, el festejo italiano con tintes militaristas…

Pero sobretodo destacó el descubrimiento por parte de los gobernantes de que como dijo Goebbels: “una victoria de la selección era más importante que la conquista de algún pueblo del Este”. El fútbol comenzó a usarse para lograr la adhesión del pueblo al líder, para distraer de determinados problemas más importantes, para hacer crecer un patriotismo acrítico que acepte todo por “el bien de la nación”. ¿Qué hubiera pasado en la Italia fascista si hubiesen sido eliminados a las primeras de cambio? ¿Y si los JJ.OO de Berlín hubiesen sido un desastre hubiera cambiado algo? Nunca lo sabremos.

Sin embargo sí sabemos que el robo a aquella España republicana por la Italia fascista generó más simpatías por la causa que mil mítines políticos. Igual que el codazo de Tassotti a Luis Enrique en el ’94 hizo que más gente se sintiera orgullosamente española y patriota que 30 años de transición. O lo mismo que la victoria en la Eurocopa de 2008 normalizó más la bandera rojigualda y el españolismo que 35 años de parlamentarismo. ¿Acaso alguien duda que, por triste que pueda ser, la actuación de España en este Mundial va a influír y mucho en la situación política española?

Aquel partido fue el comienzo de la maldición de Cuartos de Final de España en los Mundiales,  una maldición republicana que solo fue rota una vez en Brasil ‘50.

60 años después, el rival sobre el papel en estos Cuartos debería haber sido Italia, pero esta vez su fútbol rácano les dejó con dos partidos empatados y uno perdido, siendo sorprendentemente superados por Eslovaquia y Paraguay. Los sudamericanos parecen un rival propicio para superar esa mala racha, y para seguir ilusionando a los españoles.

Pero cuidado,  porque no es casual que “ilusionar” tenga estos dos sentidos:

1. “Causar entusiasmo y alegría”.
2. “Crear una esperanza que carece de fundamento en la realidad”.

El asunto más difícil es encontrar algo para reemplazar al fútbol, porque no hay nada. Kevin Keegan, exfutbolista inglés, tras su retirada.

Como si del final de una película bélica se tratase, veamos qué fue de los integrantes de aquella primera selección española mundialista presente en Italia ’34.

Porteros

- Ricardo Zamora Martínez (1901 – 1978). Tras aquel Mundial continuó jugando en el Madrid C.F. hasta que estalló la Guerra en 1936, cogiéndole en Madrid. Entonces comenzó a correr el rumor en territorio franquista de que había sido asesinado por los republicanos. Sospechoso para los republicanos, fue encarcelado durante algunas semanas. Cuenta la historia que estuvo a punto de ser fusilado pero que los milicianos al reconocerle se negaron y pasaban las horas hablando de fútbol con él. Finalmente con la intervención del anarquista Melchor Rodríguez salió libre y huyó a Francia donde jugó y entrenó al Niza hasta el 38. En principio también sospechoso para los franquistas por haber jugado en la Selección Catalana y por haber recibido diversas condecoraciones republicanas, cambiaron de actitud y fue utilizado por Franco para su propaganda, mostrándole como un héroe afín a su causa. Disputó varios partidos en beneficio del bando reaccionario y posteriormente hizo carrera como entrenador de diversos equipos.

- Juan José Nogués Portalatín (1909 – 1998). Al volver del Mundial continuó jugando en el FC Barcelona hasta la Guerra Civil. Pasó la Guerra Civil en Barcelona donde siguió jugando a fútbol y ejerciendo de taxista. Tras la Guerra jugó en el Barcelona hasta 1942. Más tarde el aragonés fue entrenador de varios equipos de primera división.

Defensas

Ciriaco Errasti Siunaga (1904 – 1984). Tras el Mundial siguió jugando en el Madrid CF. Durante la Guerra Civil disputó varios partidos organizados por el bando franquista en las ciudades que iban ocupando. Al acabar la guerra deja la práctica del fútbol y vuelve a su Eibar natal donde ocupa el cargo de director de la sucursal del Banco Guipuzcoano

Jacinto Quincoces López (1905 – 1997). Continuó jugando en el Madrid CF hasta la Guerra Civil. Durante la guerra fue conductor de ambulancias vinculado al bando franquista, y disputó algunos partidos benéficos también para este bando. Tuvo un papel similar al de Zamora aunque en menor medida como símbolo propagandístico. Al reanudarse las competiciones volvió a jugar en el entonces Real Madrid hasta 1942. Tras retirarse fue entrenador de varios equipos, incluyendo el propio Real Madrid y la Selección Española. También estuvo vinculado a la pelota mano, siendo jugador de pala y presidente de la Federación de Pelota Valenciana.

Ramón Zabalo Zubiaurre (1910 – 1967).  Tras el Mundial vuelve a España para seguir jugando en el FC Barcelona. En 1937 emprende una gira por América con su club con el fin de conseguir dinero para la causa republicana. Ese mismo año se exilia en Francia ante la inminente caída de Cataluña y ficha por el Racing de París donde juega hasta 1944. En ese año decide volver a Barcelona y firma una temporada con el FC Barcelona, acabada la cual se desvincula del fútbol.

Centrocampistas

Juan Marrero Pérez “Hilario” (1905 – 1989). De vuelta de Italia continuó en el Madrid CF hasta 1936 cuando ficha por el Valencia. Sin embargo la Guerra Civil le pilla en A Coruña donde disputa algunos partidos benéficos con los conjuntos gallegos. Tras la Guerra su carrera siguió en varios clubes hasta su retiro en 1943. Posteriormente fue entrenador.

Leonardo Cilaurren Uriarte (1912 – 1969). Siguió en el Athletic Club hasta la Guerra Civil. Entonces se embarcó en la aventura de la Selección de Euskadi que le llevó finalmente a Sudamérica. Allí se exilió y jugó en River Plate, Peñarol y Real España de México, retirándose en 1945. Años después regresó a España antes de morir.

Martín Marculeta Barbería (1907 – 1984). A su vuelta del Mundial dejó la Real Sociedad para fichar por el Atlético de Madrid. Durante la Guerra Civil jugó con la Real Sociedad en partidos y torneos benéficos organizados por los carlistas. Tras la contienda fue entrenador entre otros del Real Gijón.

José Muguerza Anitúa (1911 – 1984). Finalizó su carrera en el club de toda su vida, el Athletic, retirándose con el inicio de la Guerra Civil en 1936. Se fue a vivir a México donde fue entrenador.

Simón Lecue Andrade (1912 – 1984). Tras el Mundial de Italia siguió en el Betis, fichando para la temporada 35-36 por el Madrid CF. Fue el autor del último gol de la Selección de la República de España. Al estallar la Guerra fue trasladado a Madrid por la directiva de su nuevo club con el ánimo de protegerle debido a que era una de las mayores promesas del fútbol español. A partir de él se reconstruyó el Real Madrid de la posguerra. En el 42 firmó por el Valencia y jugó su última temporada en el Zaragoza en el 49.

Federico Sáez Villegas “Fede” (1912 – ¿?). Siguió su carrera en el Sevilla FC. Durante la Guerra disputó partidos benéficos para los comedores infantiles de Falange. Tras la Guerra se retiró en el propio Sevilla en 1941.

Delanteros

Crisant Bosch y Espín (1907 – 1981). Regresado del Mundial, siguió jugando en el club de toda su vida, el Espanyol. Durante la Guerra Civil junto con otros socios del Espanyol se enfrentó a los milicianos pronunciándose en contra de la colectivización del club. Acabó su carrera en el Espanyol en 1943, aunque en 1946 disputó una temporada con el Terrassa.

Guillermo González del Río García “Campanal” (1912 – 1984). A su vuelta de Italia continuó en el Sevilla FC. Al producirse la sublevación en Sevilla escapó hacia el Norte, llegando hasta Asturias donde combatió en las filas republicanas. Fue hecho prisionero y reenviado a Sevilla donde estuvo encarcelado. Sin embargo poco después recibió el perdón de las autoridades franquistas y volvió a jugar en el Sevilla FC, siendo uno de los mejores delanteros de la posguerra. Posteriormente fue entrenador.

Eduardo González Valiño “Chacho” (1911 – 1979). Tras el Mundial fichó por el Atlético de Madrid procedente del Deportivo. Durante la Guerra Civil sirve en la artillería del ejército de Franco. Al acabar la Guerra vuelve a jugar con el Deportivo donde se retira en 1946. También entrenó a los coruñeses varias temporadas.

Guillermo Gorostiza Pareces (1909 – 1966). Acabado el Mundial vuelve a su Athletic. Al estallar la Guerra Civil se une a la gira pro-República de la Selección de Euskadi. Sin embargo abandona la gira antes de que la selección vasca ponga rumbo a América y vuelve a España a servir en las columnas carlistas, donde también se encuentran varios de sus hermanos. Terminada la Guerra Civil, bala roja continúa en el Athletic hasta 1941 que firma por el Valencia. Allí está hasta 1946, jugando dos años más en el Barakaldo y otro en el Logroñés, retirándose del fútbol de élite. El año siguiente juega en el Juvencia de Trubia asturiano. También fue entrenador de varios equipos.

Pese a servir en las filas carlistas durante la Guerra y ser un icono del NODO y del franquismo, vivió sus últimos años olvidado en una residencia de su Santurtzi natal donde finalmente falleció.

Fue el único futbolista que lució la camiseta de la Selección Española Republicana y de la Selección Española Franquista.

José “ChatoIraragorri Ealo  (1912 – 1983) Tras el Mundial continuó en el Athletic hasta la Guerra Civil. Se sumó a la expedición de la Selección de Euskadi que acabó en Sudamérica y allí se exilia. Fichó por San Lorenzo de Almagro pero tras cinco partido sufrió una lesión de gravedad que le impidió seguir jugando. En 1946 vuelve del exilio y ficha por el Athletic retirándose en 1949 para entrenar al mismo club hasta el ‘52. Posteriormente entrenó a varios equipos más.

Isidro Lángara Galarraga (1912 – 1992). A su vuelta del Mundial continuó en el Oviedo hasta la Guerra Civil. Entonces se suma a la expedición de la Selección de Euskadi que acabó su gira en México. Allí se exilia y pasa al San Lorenzo de Almagro argentino cuatro años, siendo uno de los máximos goleadores de su historia. Posteriormente vuelve a México para jugar tres años en el Real España. En 1946 interrumpe su exilio para jugar dos años para el Oviedo. Sin embargo una vez retirado vuelve a Sudamérica como entrenador.

Luis Regueiro Pagola (1908 – 1995). Tras el Mundial siguió jugando en el Madrid CF hasta la Guerra Civil. Reconocido vasquista, al estallar el conflicto se unió a la gira de la Selección de Euskadi, equipo del que fue líder y capitán. Llevó a cabo labores propagandísticas a favor del bando republicano y de difusión de la situación del pueblo vasco. Finalizada la gira se exilia en México, donde jugó tres temporadas en las filas del Asturias FC, retirándose en 1946.

Ramón de la Fuente Leal “Lafuente” (1907 – 1973). Acabado el Mundial de Italia, dejó el Athletic para fichar por el Atlético de Madrid. En un partido ante el Sevilla de la temporada 35-36 sufre una fractura en la pierna que le hace retirarse del fútbol. Finalizada la Guerra Civil fue entrenador.

Martín Ventolrá (1906 – 1976). Disputado el Mundial volvió a jugar en el FC Barcelona. Con el comienzo de la Guerra Civil participó en la gira en beneficio de la causa republicana que hizo su club por Sudamérica y finalmente se exilió en México. Allí jugó un año en el Real España y otras nueve temporadas en el Atlante. Retirado en 1949, entrenó a varios equipos. Un hijo suyo llegó a ser internacional con México.

Pedro Solé Junoy (1905 – 1982). Una vez eliminado del Mundial volvió al Espanyol hasta el comienzo de la Guerra Civil. En el ’39 fichó por el Murcia jugando dos años, y se retiró del fútbol en 1942 en el Alcoià valenciano. También fue entrenador.

Seleccionador

Amadeo García de Salazar (1886 – 1947). Continuó siendo seleccionador español hasta la Guerra Civil. Fue uno de los fundadores del partido abertzale ANV en Vitoria, además de uno de los impulsores de la Selección de fútbol de Euskadi. La Guerra Civil hizo retirarse a la selección española de la clasificación para el Mundial del ’38, y no volvió a entrenar, continuando con su profesión de doctor.

Hoy, la plaza junto a la que está el Estadio Mendizorroza del Alavés al que un día hizo grande, lleva su nombre.

8 Responses to [Sudáfrica2010] La maldición republicana

  1. Fliz dice:

    vistu el destín de dalgunos xugadores, paez que nun aprendieron munchu d’aquel robu… xDD

    añadir que isidro lángara xugó d’aquella dalgunos partíos con un combináu de futbolistes d’anv contra otru de xente del pnv. de fechu pemeque’l lehendakari agirre valiose d’estos dos equipos pa entamar la seleición vasca que marchó de xira nel ’37, anque nun toi mui seguru.

  2. No conocía lo de Lángara, parece una historia interesante. Tengo leídas cosas sobre él y por lo visto el hombre estaba bastante implicado con el republicanismo y el vasquismo, pero no lo pude confirmar del todo así que no me atreví a ponerlo.

    De los jugadores de aquella selección unos cuantos acabaron del lado franquista, pero yo creo que algunos de estos lo hicieron un poco “porque tocaba”. Es decir que te pilla el golpe de estado en A Coruña o en Sevilla, te llaman para jugar, y si no estás implicado políticamente como izquierdista seguramente vas a jugar y no le das más vueltas. Sin querer quitarles responsabilidad, claro. Siempre es más fácil ir con el caballo ganador y no plantearte más cosas.

    Son suposiciones mías. Luego otros futbolistas eran abiertamente reaccionarios y se unieron a la sublevación por su ideología, y por su cartera también supongo.

    Un saludo Fliz.

  3. Mïg dice:

    ¿No conocerás algún enlace a alguna imagen un poco mas curiosa de aquella equipación por un casual?
    PD Me ha encantado el artículo, dicho sea de paso :)

  4. Me alegro de que te gustase el artícuo Mïg.

    Sobre la equipación no conozco ninguna imagen o dibujo mejor, fue lo único que encontré y busqué bastante, ni siquiera encontré descripciones claras de la equipación. En aquella época yo creo que ni existían las videocámaras en color, y la foto en color estaba todavía naciendo, así que complicado.

    Entre lo que vi en blanco y negro y lo que intuyo, es camiseta roja sin adornos, con una abertura en el pecho de estas con cuerdas estilo clásico, y bordado el escudo seguramente de la Federación Española de Fútbol, pero no se distingue bien, solo se ve algo redondo.
    Lo único “raro” que llevaban eran tres franjas en las medias con los colores de la bandera republicana, el resto era la misma equipación. Curiosamente luego Franco la cambió, y empezaron a jugar de azul falangista.

  5. @Chamartin4ever dice:

    Te agradezco este artículo, al que fíjate que tarde llego. Toda la hsitoria del fútbol de la República fue sepultada por el Franquismo, y luego poco interés han tenido los medios en recuperarla. Y mira que pasaron cosas importantes: Para mí, como madridista, por ejemplo, el que el Madrid alcance la hegemonía, hasta entonces detentada por el Athletic y el Barcelona, y la identificación de mi ciudad con el Club, que tan importante sería, incluso después de la guerra cuando se acomete la construcción de un estadio financiado con obligaciones. Hasta la historia oficial del club las pasa medio por alto. En cuanto a los jugadores exiliados, debe haber un artículo de finales de los 80 escrito por Segurola en el País contando la historia última de Lángara y Regueiro. Otra vez gracias.

  6. Pues sí, es una pena que esté olvidada toda esta historia.

    Uno de los problemas es que en España no sucede como en otros países donde el fútbol es objeto de estudio, se analiza su historia, hay mucha literatura al respecto… Aquí no, la historia del fútbol durante la II República y la Guerra Civil es muy interesante, pero no está apenas estudiada. Y los periódicos deportivos o los programas de tv y radio tampoco dan cancha a estos temas de fútbol histórico o incluso sociológico.
    Hay pocas excepciones y una es la que tu nombras, Santi Segurola. Para mi de los mejores periodistas deportivos o el mejor, es uno de los pocos que intenta devolvernos la historia del fútbol, incluyendo este periodo. No conozco el artículo de El País que comentas, echaré un vistazo por internet a ver si aparece que tiene buena pinta.

    Desde aquí humildemente intentamos (entre otras cosas) contar alguna de estas historias, y da ánimos leer comentarios así y ver que va llegando a distinta gente. Un saludo.

  7. Rubén dice:

    Hola! muy bueno el artículo.
    Parece ser que en la indumentaria de la selección española los colores de los calzones variaron entre el negro y el blanco, aunque parece que el primero era el principal (y el originario porque creo que data de las Olimpiadas de Amberes). Cuando acabó la guerra, el bando franquista no podía tolerar que la selección nacional jugara con la camiseta roja, y en virtud del “atrezzo” de FET de las JONS se optó por una camiseta mahón y unos pantalones negros (así como por la sustitución del escudo de la Federación, que hasta ese entonces había sido un león-como la de baloncesto actual- por el nacional del águila imperial), y esa fue la estampa del equipo en los pocos amistosos que se disputaron a todo lo largo de los años 40 (si mal no recuerdo se jugaron varios encuentros contra la Alemania nazi, Portugal e Irlanda). A finales de la década se recuperó el color rojo tradicional de la camiseta, pero como descargo a los falangistas se mantuvo el color azul en los pantalones durante practicamente 60 años. No fue hasta la Eurocopa de Austria cuando la selección volvió a lucir unos pantalones practicamente negros

  8. Eroma dice:

    He llegado al blog de casualidad y me ha venido de perlas. Ya conocía la historia de la Selección Republicana pero había un dato que no conseguía dar con él y que gracias a tu blog he encontrao: el color de la equipación.
    Felicidades por el artículo y muchas gracias.

    Saludos :D

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